lunes, 26 de noviembre de 2012

Esos ojos oscuros.

Sandy se sentía inquieta. La fresca hierba verde se colaba entre los huecos que dejaba su pelo rozándole suavemente el cuello y miraba absorta las nubes blancas que parecían querer pasar a toda velocidad.

El mundo se detuvo en aquel instante, una habitación atestada de gente, risas, gritos, conversaciones sin fondo y música a todo volumen, y entre todo aquel barullo incensante y cargado, un desvío de mirada la llevó al otro lado de la habitación como si de un imán se tratase. Unos ojos oscuros la miraban, no con lascivia, no con extrañeza, no con reproche... solo con familiaridad y agradecimiento, puede que con cariño, una mirada por la que hubiera dejado su corazón encima de la mesa para que él lo cogiera. Pero no lo hizo. Simplemente lo miró, como quién mira el vasto horizonte que deja el mar tras la playa, que te hace respirar hondo y pensar que todo está bien.

Allí, tumbada en la hierba y recordando una y otra vez ese pequeño, preciso y fugaz momento, Sandy decidió que era el momento de tomar una decisión importante.

1 comentario:

Lady Shadows te acecha...así que postea con precaución o puede que te pase un accidente no deseado...
Gracias!