sábado, 8 de junio de 2013

Peces Azules

Todo lo que nos ocurre en la vida, todo lo que vemos y todo lo que leemos, nos advierte de manera tácita algunos pormenores del futuro.

Rechaza algo, rechaza algo con todas tus fuerzas, volverá en forma de placer para volverte loca. Tu color favorito cuando eras pequeña, ese cuento de Bécquer que te atravesó el alma, ese deseo que hace años formulaste mal para tu desgracia; todo te advierte.

La pena es que no sabemos interpretarlo, no sabemos que nos quiere decir, pero cuando ocurre, dios mío, todo se vuelve claro y cristalino, todo tiene sentido, y te das cuenta: para esto me ha estado preparando el cosmos.

Y piensas "qué hijo de la gran puta, si lo llego a saber no me meto en este berenjenal", pero a ver quién le tose al cosmos, que luego te viene con el karma y hace de las suyas...

Cosmos, te lo pido por favor, igual que ha venido que se vaya.

No.

En realidad no quiero eso, quiero que se quede, no le dejes marchar, está enganchado como un anzuelo, y si tiras... si tiras...

Cosmos, si ese es mi destino, házmelo saber, de esa manera tan sutil que tú sabes, o, por dios te lo pido, quítame despacito este anzuelo para que no quede mucha cicatriz.

Malditos peces azules, juro que no podréis con el león.