lunes, 19 de agosto de 2013

Un vuelco en los acontecimientos.

¡Un vuelco, patatas! ¡Un vuelco!

¿Sabéis esas sorpresitas que os tiene preparadas el cosmos y no os la esperáis? Voilà! Os pongo en antecedentes...




...así que bastante deprimida porque me habían quedado 5 asignaturas (de las cuales dos son mi querida acrobacia a la que tanto odio), aún me viene a decir Bea, mi excompañera de piso (que ya no lo es porque la convivencia es...difícil) que si voy a ir a un cursillo de teatro en Logroño. Sí, a Logroño. A ver qué coño hago yo en Logroño, viviendo de nuevo con ella en su casa (suicidio asistido), con mi querido David de compañero de cuarto (suicidio asistido 2) y currando con gente que no conozco.

Primer pensamiento, no voy.

Me niego, ni aún siendo gratis voy, para seguir haciendo mala sangre y deprimirme más, no. Ya has aguantado a Bea un año, en su casa el acabose, ni de coña. Pero al menos tendría a David...

Segundo pensamiento, siendo gratis y yendo David, me lo pienso.

Tampoco me moriré por aguantar a Bea 10 días más si lo he conseguido un año, y menos en compañía de David que siempre me alegra la existencia. ¿Y si le llamo para ver si va?

Tercer pensamiento, tengo que ir para despejarme y así estaré activa.

No te apetece una mierda, pero irá David para paliar y estarás activa. Es una gran oportunidad para trabajar juntos y eso mola, y coño, que te tienes que despejar, no vas a estar deprimida todo el verano.

Conclusión, aquí la señorita sentada en un tren camino de Logroño para comenzar un montaje teatral que supuestamente era de carácter profesional.

Craso error. Todo amateurs, el director ni puta idea de su cometido y mala organización. OMG. Pero has venido a divertirte y a darlo todo, pues Don't stop the party.

¿Qué se hace en su sitio en el que no aprendes nada y hay fallos por todos los lados para no aburrirte o hacerte mala sangre? Socializar.

¡Exacto! Lo que se vaticinaba como 10 días para pasar el rato han sido una de las mejores experiencias de mi vida. Gente con un concepto de la amistad alto, con la que ha habido conexión de grupo, gusto por el trabajo, compañerismo... unas personas excepcionales. La gente es tan genial que llego un momento en el que se me olvidó que el montaje no era bueno...y aquí es cuando una comprende de qué está hecho el teatro.

Está hecho de gente, de sudor, de lágrimas, de equipo, de conexión, de aportaciones... está hecho de seres humanos. ¿Cómo pudo ser que lo que parecía algo de risa se convirtiera en algo decente? Equipo, gente, compañerismo. Es la clave.

Y además, resulta que también son buenos amigos, porque como dijo el papá de Mulán: "De la adversidad surgen las flores más hermosas".

Ah, por cierto, en un mes vuelvo a verlos. No quepo en mí de gozo.