El título os sonará a muchos, es el libro más famoso de Federico Moccia, que desencadenó el llamado "fenómeno Moccia" consistente en hacer pintadas como esta "Io e te a 3MSC" o de colgar candados en un puente del s.III de Roma. Pues acabo de leerme el susodicho libro, el primero, y voy a dar mi opinión. Pero advierto que spoilearé, así que los que os lo queráis leer u os lo estéis leyendo, no leáis lo siguiente. Solo que sepáis que no me ha gustado.
El libro ha empezado bien, ha sido curioso ,un cruce de amores entre mejores amigos muy bien hilado para que no te des cuenta de que es idílico. Los ambientes descritos están muy bien y los personajes son entrañables.
Pero como he dicho antes, no me ha gustado el libro. ¿Razón? El final es muy triste, tristísimo. Con esto no digo que el final es una mierda, sino que he llorado. No soy amiga de los finales tristes, pero reconozco en varias ocasiones, a pesar de haberme hecho llorar, que la historia me ha gustado y tiene mensaje. Esta particularmente me ha dejado por los suelos, mi amor, mis ilusiones, mis esperanzas, todo. ¿Qué enseña? ¿Que si algo va mal ya no sales? ¿Que pasan cosas muy malas en la vida de las que no podrás levantar cabeza? Me ha dejado totalmente desencantada, no hay moraleja, no hay esperanza, no sé ni cómo hay segunda parte. Esperaba que muriera alguien, estaba cantado, la chica o el chico, y lo hubiera preferido mil veces. Pero no, tenía que ser el mejor amigo de él. Ese que ha pasado inadvertido todo el libro y que no hacía hincapié en cogerle cariño, bueno, pues ese por el que al final acabas llorando. Pero no por él, sino porque a Step, el prota, sí que le has cogido cariño y le ves mal, está hecho una puta mierda. Pero no solo por eso, Babi, la protagonista, le deja y además se lía con uno más rico, de esos que dice su madre que le convienen. Y espérate, que no he terminado, el chico muerto, Pollo se llamaba, era el novio de la amiga de Babi, Pallina, que intenta suicidarse por su muerte, su amiga Babi la anima y a partir de ahí se empieza a enfriar la amistad. ¿Cómo? ¿Pallina y Babi cada una por su lado, después de todo? ¿La muerte de Pollo no significa nada para Babi? ¿Al final resulta que es una niñata malcriada y él un tío de puta madre y no al revés? No es que no lo entienda, es que me hace un agujero en el corazón todo esto. Las historias siempre tienen algo, un pequeño final de esperanza, aunque la conclusión del libro sea lo más triste del mundo, pero este libro no tiene eso, es una tragedia completa. Lo comparan con Romeo y Julieta en versión moderna. Pues lo siento, pero creo que Shakespeare tenía muchísimo más corazón que Moccia, a pesar de haberse cargado a más gente en su historia, y lo que es más importante: tenía un mensaje.
sábado, 28 de agosto de 2010
domingo, 22 de agosto de 2010
¡Vuelta al Ruedo!
Después de 12 días felices en Biescas con mi novio (y los suegros), vuelvo al hogar dulce hogar...y con ello todas las responsabilidades encima y blablá y blablá...
Es una verdadera putada volver de vacaciones y tener que empezar el curso o el trabajo, te empieza a dar vueltas la cabeza y vueltas y vueltas...peeeeeeero hay que afrontar el futuro,queridas patatas. No os convirtais en uno de esos blandengues que tienen el síndrome postvacacional y les casi lamen el culo para que vuelvan a trabajar, ¡un poco de dignidad,coño! Que antes no existía de eso y encima te jodían por todos los lados,añadiendo que las vaciones consistían en chuparse horas y horas de carretera con el R11 (un coche más o menos viejo que tenían mis padres) para estar un par de días en la playa y volverte a chupar otras tantas horas.
Así que menos que queja de la vuelta de vacaciones y a trabajar,que bien tendreis que mantener vuestro nivel de vida de nuevo rico,que os comprais todo de buena calidad menos la comida,que lo sé yo...¡la salud,señores! ¡la salud! Que hay que cuidarla,no se pueden comer siempre guarrerías y cosas precocinadas por mucho que ahorreis,porque luego todo ese dinero que habeis ahorrado,os lo gastareis en Sanidad.
Bueno,eso que me alegro de volver en parte (pero yo quería quedarme en Biescas T.T),es pero que hayais disfrutado del verano,hayais sido buenos y ahora tengais ganas de comeros el mundo...con patatas,claro.
Es una verdadera putada volver de vacaciones y tener que empezar el curso o el trabajo, te empieza a dar vueltas la cabeza y vueltas y vueltas...peeeeeeero hay que afrontar el futuro,queridas patatas. No os convirtais en uno de esos blandengues que tienen el síndrome postvacacional y les casi lamen el culo para que vuelvan a trabajar, ¡un poco de dignidad,coño! Que antes no existía de eso y encima te jodían por todos los lados,añadiendo que las vaciones consistían en chuparse horas y horas de carretera con el R11 (un coche más o menos viejo que tenían mis padres) para estar un par de días en la playa y volverte a chupar otras tantas horas.
Así que menos que queja de la vuelta de vacaciones y a trabajar,que bien tendreis que mantener vuestro nivel de vida de nuevo rico,que os comprais todo de buena calidad menos la comida,que lo sé yo...¡la salud,señores! ¡la salud! Que hay que cuidarla,no se pueden comer siempre guarrerías y cosas precocinadas por mucho que ahorreis,porque luego todo ese dinero que habeis ahorrado,os lo gastareis en Sanidad.
Bueno,eso que me alegro de volver en parte (pero yo quería quedarme en Biescas T.T),es pero que hayais disfrutado del verano,hayais sido buenos y ahora tengais ganas de comeros el mundo...con patatas,claro.
viernes, 6 de agosto de 2010
Puta tecnología...
¿No os ha pasado alguna vez que estáis llevando a cabo un trabajo costoso al que le estáis poniendo muchísima ilusión,y por culpa de un error del sistema se os borra entero o parte?
Es es lo que me ha pasado hoy.De la obra de teatro que llevaba escribiendo desde antes de verano se ha borrado todo el primer acto.Sí,todo el primer acto.Solo tengo el segundo y reductos de la primera escena que he encontrado en mi intento desesperado de recuperar lo irrecuperable.Mi novio me ha dicho que no me derrumbe y que no me rinda,que la vuelva a escribir.Pero ha sido tan...amargo perder ese trabajo que mis ganas han mermado hasta tal punto de plantearme dejarlo de escribir por completo.No sé si mucha gente entiende esto,pero lo que había escrito no puedo volver ha repetirlo,es físicamente imposible.Cada palabra,cada forma,cada reacción de cada personaje no puedo repetirla tal cual.Puedo simular una copia,puedo insertar fragmentos de los que me acuerde,puedo reinventar todo por completo...pero lo que estuvo escrito en su momento será irrepetible,y eso solo lo entienden los artistas.
Todo mi esfuerzo en vano.
Cuando hagais un trabajo,haced tantas copias como podáis y comprobad cada copia cuando las actualicéis,y aún así,haced copias por partes del propio trabajo que ni siquiera vosotros toquéis hasta haberlo terminado.Os ahorrareis muchos disgustos.Mi profesor de posproducción me dijo "Si no tienes los trabajos guardados mínimo en 3 sitios diferentes,ese trabajo no existe." Este lo tenía guardado en 3 sitios diferentes.Así que guardadlo en más de 5,hacedme caso.
Es es lo que me ha pasado hoy.De la obra de teatro que llevaba escribiendo desde antes de verano se ha borrado todo el primer acto.Sí,todo el primer acto.Solo tengo el segundo y reductos de la primera escena que he encontrado en mi intento desesperado de recuperar lo irrecuperable.Mi novio me ha dicho que no me derrumbe y que no me rinda,que la vuelva a escribir.Pero ha sido tan...amargo perder ese trabajo que mis ganas han mermado hasta tal punto de plantearme dejarlo de escribir por completo.No sé si mucha gente entiende esto,pero lo que había escrito no puedo volver ha repetirlo,es físicamente imposible.Cada palabra,cada forma,cada reacción de cada personaje no puedo repetirla tal cual.Puedo simular una copia,puedo insertar fragmentos de los que me acuerde,puedo reinventar todo por completo...pero lo que estuvo escrito en su momento será irrepetible,y eso solo lo entienden los artistas.
Todo mi esfuerzo en vano.
Cuando hagais un trabajo,haced tantas copias como podáis y comprobad cada copia cuando las actualicéis,y aún así,haced copias por partes del propio trabajo que ni siquiera vosotros toquéis hasta haberlo terminado.Os ahorrareis muchos disgustos.Mi profesor de posproducción me dijo "Si no tienes los trabajos guardados mínimo en 3 sitios diferentes,ese trabajo no existe." Este lo tenía guardado en 3 sitios diferentes.Así que guardadlo en más de 5,hacedme caso.
Capítulo 8: “Lo correcto y lo incorrecto”
“Por el amor de dios, Heidi! Deja de atormentar a Pedro de esa manera!” maldijo Heidi para sí. Tenía muy claro que Pedro era una de sus mejores fantasías, pero no tenía nada claro hasta donde quería que se cumplieran. “En el colegio apenas nos explicaron las relaciones entre sexos, de hecho la señorita Rottenmeyer evitaba el tema a toda costa y nos castigaba si osábamos preguntar, qué se supone que debo hacer?” Heidi sacó el último huevo de la sartén y lo echó al plato, aún humeante y crepitando por el aceite. Llevó ambos platos a la mesa de madera y dispuso cubertería para dos, una jarra de latón y un par de vasos a juego. Tras poner la barra de pan en el centro, cogió la sartén con cuidado para no derramar el aceite todavía caliente y echarlo de nuevo a otro recipiente para una segunda utilización. Con la sartén en mano, ya sin aceite, empujó la puerta de madera y salió al exterior dirección al abrevadero.
Al doblar la esquina, quedó petrificada ante la visión de Pedro sin camisa, que en ese momento se sacudía agua del pelo mediante un movimiento de cabeza rápido. Todo su torso, aparentemente esculpido en un material muy duro, estaba mojado y chorreaba por los musculosos brazos y por la punta de la nariz, a excepción de algunas gotas que caían por sus labios. Estaba delgado y moreno por el campo, pero sobre todo muy bien proporcionado gracias al trabajo que obsequiaba la carpintería. Heidi, boquiabierta ante el espectáculo, perdió fuerza en las manos y la sartén cayó al suelo con un sonido amortiguado pero fuerte sobre la hierba.
-Madre mía…-susurró Heidi inaudiblemente.
Pedro giró la cabeza en ese mismo instante y vio como Heidi se agachaba despacio a recoger la sartén sin quitarle los ojos de encima. Pedro no sabía muy bien qué hacer en ese momento y comenzó a dar vueltas sobre sí mismo buscando la camisa que había tirado en la hierba, sin éxito, mientras balbuceaba:
-Yo…em…ya está la comida, supongo…me estaba refrescando…no sé donde he tirado la camisa…ahora mismo me voy para que friegues la sartén…perdón, bueno…em…
-Qu-quieres que te traiga algo…para secarte?-acertó a decir Heidi sin poder apartar los ojos de su torso desnudo.
Pedro la miró un momento sin entender, pero recobró su sentido común para asentir.
-Sí,sí…estaría bien…
Heidi se acercó despacio sin quitarle los ojos de encima hasta el abrevadero y dejó muy despacio la sartén. Pedro la miraba entre divertido y nervioso. Heidi bajó la vista al suelo sonrojada, dio media vuelta y le echó una última mirada de reojo mientras doblaba la esquina de nuevo.
-Ahora mismo te lo traigo…
Cuando Heidi desapareció, Pedro se acordó de respirar después del momento de tensión que había pasado. “Lo que faltaba ya…”. Al fin encontró la camisa en el suelo, aunque se dio cuenta que no podía ponérsela hasta que volviera Heidi. “Heidi…espero que no se haya fijado en mis bajos.” Se acomodó en el borde del abrevadero y esperó. Al minuto, Heidi apareció por la esquina con una toalla y se la entregó sin mirarle.
-Te espero en la mesa cuando termines.
Y se fue. “Vaya momento para quedar en ridículo” pensó Pedro con un poco de rabia. Se secó tan rápido como pudo y se puso la camisa. Miró hacia el prado donde pastaban las cabras. Copito de Nieve parecía muy apegado a una de ellas. Pedro agudizó la vista y vislumbro cómo Copito de Nieve estaba copulando con otra cabra hembra.
-¡Pero si se la está trincando!-exclamó Pedro contrariado, y se acordó de Heidi cuando estaba tumbada encima de la mesa a su merced.-Dios,¿por qué me haces esto?
Después de la supuesta señal que Dios, estaba seguro de ello, le había propuesto, se recompuso mentalmente como pudo y entro en la cabaña.
Capítulo 7: "Todo el día con Pedro"
Después de aquel tórrido beso se dieron cuenta de que habían pasado por alto la hora de comer y se levantaron sin soltarse de las manos. Heidi le pasó los brazos por el cuello y al cogerla Pedro de la cintura, se miraron y se besaron de nuevo.
Con las manos entrelazadas, reunieron a todas las cabras y fueron bajando la ladera sin prisa por llegar a ningún sitio, sin necesidad de hablar, solo disfrutando de un calor mutuo. Cuando llegaron al final, pudieron vislumbrar a lo lejos la cabaña y a Heidi se le bajaron los calores acordándose del abuelo. Sin embargo, Pedro seguía tan campante y empezó a darle gritos al rebaño de las cabras para liberar adrenalina de felicidad y que se fueran esparciendo por los alrededores de la cabaña.
Heidi entró pensativa en la cabaña con la idea de preparar unos huevos fritos para ambos, así que se dispuso a sacar los utensilios de cocina mientras le daba vueltas a lo ocurrido esta mañana “Ha sido muy cariñoso conmigo…y a la vez me ha hecho sentir mujer…y ha sido estupendo. No esperaba que tener un momento íntimo con un chico fuera así…dios, he tenido mi primer beso!” y un rubor asomó a sus mejillas.
Fuera, Pedro se había acercado al abrevadero de las cabras y había metido la cabeza para refrescarse, ya que su temperatura corporal había aumentado en la última hora y su entrepierna no le estaba dando tregua con los pensamientos que estaba teniendo. “La he besado…qué cintura tiene…y qué caderas…solo olía a flores, pero es que me ha vuelto instintivo…más vale que me controle mejor en un futuro próximo o el viejo me cortará los huevos.”
Una vez terminado el “chapuzón”, sacudió la cabeza como los perros y entró en la cabaña con paso decidido. Dentro vio a Heidi que estaba haciendo la comida, de espaldas a él y como por inercia desvió la mirada hacia donde la espalda pierde su nombre, haciendo que el remojo no le hubiese servido de nada. Se acercó a ella por detrás y rodeó con las manos su cintura, apoyando la cabeza en su hombro mientras se pegaba a ella inevitablemente todo lo que podía.
-Hueles muy bien…-le susurró Pedro al oído
-Sí, bueno…a tierra y excremento de cabra, aunque ahora habré adquirido el olor del aceite del huevo frito-ironizó Heidi, que con el contacto de Pedro se estaba poniendo mala.
Pedro se rió y la apartó del fuego agarrándola más fuerte y obligándola a que se diese la vuelta para estar de frente a él. Heidi hizo como que se resistía, pero se dejó hacer y acabó pasando los brazos por el cuello de Pedro. Observó que llevaba el pelo mojado y eso le hacia más irresistible todavía. Se miraron el uno al otro y quedándose muy quietos comenzaron a darse besos en la comisura de los labios muy despacito. Ha medida que iban pasando los minutos, empezaron a rozarse los labios sin llegar a besarse, hasta que Pedro tomó la iniciativa de repente con besos insistentes y Heidi sintió que le fallaban las piernas en ese momento y se dejó sujetar por las caderas, provocando que esto le subiera tentativamente el vestido. Heidi se sentía desbordada (en el más amplio y múltiple de lo sentidos) y al perder el equilibrio momentáneamente se encontró con el borde de la mesa de madera, al que se aferró con una mano sin soltar a Pedro con la otra. Éste aprovechó la jugada para sentarla encima de la mesa y seguir besándola hasta inclinarla por completo y que quedara tumbada sobre la madera. Una vez tumbada, Pedro extendió sus besos por su cuello trazando un reguero hasta el escote del vestido, a la vez que una de las manos descendía peligrosamente hasta el pliegue del vestido…
A pesar de que a Heidi se le estaba nublando la vista y su respiración iba perdiendo fuelle, se le desbocó el corazón al notar los dedos de Pedro sumergiéndose por debajo del vestido y abrió los ojos de golpe, apartando a Pedro de la misma manera.
-Huy, creo que se quema la comida!-dijo sin aliento mientras pegaba un brinco de la mesa hacia donde se veía un principio de exceso de humo.
Pedro, por su parte, se quedó unos segundos fuera de órbita y volvió en sí dando un puñetazo contenido a la mesa. “Mierda, mierda, mierda…he dicho que iba a controlarme! Ahora pensará que soy un cerdo…” Se recompuso un poco y se dirigió hacia la puerta.
-Creo que voy a refrescarme un poco…-“…otra vez” pensó.
-Sí…claro…me parece bien…-balbuceó Heidi un poco ausente, obligándose a atender a los huevos fritos-te aviso cuando estén hechos…
-Bien, vale…
Salió disparado del interior de nuevo hacia el abrevadero, pero en vez de meter la cabeza en el agua, cogió un pozal de buen tamaño, lo llenó, se quitó la camisa y se lo echó todo por encima. Y, a pesar de todo, el hinchazón de la entrepierna no cedió hasta el final.
Capítulo 6: "Las amenazas del abuelo hacen efecto…"
La mañana transcurrió como la anterior, sin ningún cambio en las cabras y siguiendo el mismo sendero. Heidi estaba absolutamente animada porque esta mañana se había levantado de buen humor. Pasó el camino haciendo el tonto con las cabras y cuando llegó al prado se tumbó en la hierba porque estaba cansada de haber estado saltando por el camino continuamente.
A Pedro le resonaban las palabras del abuelo como un taladro todavía cuando llegó un poco después de Heidi. No estaba por la labor de rendirse ante el abuelo, era traicionar a su orgullo y a sus sentimientos; porque lo tenía clarísimo: le gustaba Heidi. El problema era ella, que era reacia a un exceso de contacto entre los dos y no sabía si era porque para Heidi él seguía siendo su amigo de la infancia o por alguna otra razón que no alcanzaba a comprender.
Heidi cerró los ojos y se puso a pensar. Desde que se fue de las montañas hasta hace unos días, cuando volvió, Heidi solamente había estado entre chicas. Antes, cuando pensaba en Pedro, sentía la alegría que experimentaba cuando corrían, saltaban y jugaban juntos…ahora era pensar en Pedro, y un calorcito se le extendía por todo el cuerpo; además de unas ganas terribles de tocarle. Heidi se ruborizaba, y aún más cuando se le pasaba por la mente besarle. Y Pedro? Sentía lo que ella cuando le miraba? Se le ocurrió preguntarle, pero sería algo demasiado directo.
Salió de sus pensamientos cuando se dio cuenta de que Pedro se tumbaba junto a ella. Ninguno de los dos habló durante un rato largo, cada uno hundido en sus pensamientos.
“Debería hacer caso de las amenazas del abuelo; intentaré presionarla lo menos posible”, “Lo tengo tumbado a mi lado y lo único que se hacer es ponerme nerviosa. Cómo me gustaría que me abrazara…”, “Vamos, Pedro, sabes que te encantan sus curvas, por qué contenerse?”, “Qué pensara el abuelo de esto? Lo más probable es que si nos ve juntos le clave el hacha de cortar leña en la cabeza…”, “Si supiese el viejo que pensamientos tengo cuando estoy cerca de ella, de seguro me clavaría el hacha en la cabeza”, “Pero es tan cariñoso conmigo, tan divertido…tan fuerte, tan guapo, tan…”, “Ahora mismo parece una ninfa bellísima así tumbada…”, “…esos fuertes brazos de carpintero que me rodearían y no me dejarían escapar…”, “…su pelo, sus pechos, sus caderas…”, “…y me besaría ardientemente…”, “…y le quitaría ese vestido…”, “…y se pondría sobre mí…”, “…la besaría sin descanso…”, “…me lo comería a besos…”, “…y luego cuando estuviésemos en lo mejor…”, “Basta ya, Heidi!”, “Cálmate, Pedro!”, “No puedo continuar así”, “No puedo seguir así”. Entonces ambos se giraron y se miraron el uno al otro, con mucha intensidad. Pedro se irguió un poco y puso una mano a cada lado de la cabeza de Heidi, ésta le tomó la cara entre sus manos, lo atrajo hacia sí y Pedro presionó sus labios suavemente contra los de Heidi. Después se separó lentamente de su cara, a escasos centímetros y le susurró con voz seria.
-Esto está mal…
-Es por el abuelo…?-preguntó Heidi respirando con un poco de dificultad.
-Sí…
-No pienses en eso ahora…-dijo Heidi mientras le distraía con leves besos en los labios.
Pedro se conformó con esa excusa y siguió besándola muy lentamente. Esto superaba los límites de la imaginación de Heidi, era mejor de lo que había intentado reproducir en sus pensamientos tantas veces. Pedro pasó de sus labios a su cuello mientras las manos de Heidi se adherían su espalda para que estuviese más cerca. Él volvió de nuevo a sus labios de manera más intensa dejándola sin tiempo para respirar. Estuvieron besándose hasta que el sol se colocó en lo más alto, iluminándolo todo.
Capítulo 5: "El abuelo y Pedro"
Capítulo 5: El abuelo y Pedro.
Heidi se levantó temprano a pesar de que tenía mucho sueño porque por la noche no había dormido nada. Bajó la escalera medio dormida y saludó a su abuelo que estaba desayunando. Bostezó mientras se sentaba en la silla.
-Hay sueño, eh? Claro, ayer llegaste tarde…aunque no se te veía muy cansada.-Heidi intentó ocultar una sonrisa, pero su abuelo tenía muchos años y no se le escapó-Bueno, Heidi, que sepas que me marcharé a la hora de comer y probablemente no volveré hasta mañana por la mañana…-añadió mirándola de reojo.
-Y eso por qué? Qué tienes que hacer?-dijo soñolienta mientras se llenaba el tazón de leche.
-Tengo que ir a comprar unas cabras al pueblo de al lado y me va a llevar tiempo; te quedarás sola cuidando de la casa-el abuelo la miró para ver su reacción, pero Heidi pareció no prestarle demasiada atención.
-De acuerdo.-asintió y bebió un trago de leche.
El abuelo fue a guardar su tazón ya lavado cuando llamaron a la puerta.
-Heidi, estás despierta?-se oyó la voz de Pedro al otro lado.
Heidi se atragantó y subió corriendo a cambiarse diciéndole a su abuelo que le abriera. El abuelo le tomó la palabra y le abrió, quedando Pedro con un palmo de narices.
-Ah…hola, viejo…em…está Heidi?-el abuelo arqueó una ceja.
-Sí
-Em…y dónde está?
-Arriba-contestó el abuelo de mala gana-pero se está cambiando-aclaró y le dirigió una mirada sombría.
-Esperaré-resolvió Pedro
El abuelo lo siguió mirando hasta que, al fin, le dejó pasar adentro. Pedro se sentó en una silla y posó las manos sobre la mesa con nerviosismo. El abuelo no hacía otra cosa que mirarle de reojo y Pedro estaba notando su mirada en la nuca, totalmente acojonado.
-Bueno, Pedro…-empezó el abuelo mientras se sentaba en una silla frente a él-Cuéntame…-Pedro se puso rígido y cruzó los dedos rezando porque no preguntase nada embarazoso-Qué pensáis hacer hoy?
-Pues…-Pedro se alivió un poco aunque le pilló fuera de combate la pregunta-Supongo que lo de siempre, pasearé a las cabras por la mañana y luego iré a la carpintería.
-Ah-siguió mirando interrogante a Pedro-Yo hoy tenía que ir al pueblo de al lado a comprar un par de cabras.-dijo muy despacio observando cada movimiento de Pedro-No volveré hasta mañana.-a Pedro eso le sonó a algo raro-Quiero que vigiles a Heidi hasta que vuelva.-Pedro asintió-Solamente vigilarla.
-No entiendo que quieres decir con eso.-admitió Pedro inocentemente.
-Sabes perfectamente a lo que me refiero.
El abuelo desafió a Pedro con la mirada y este la sostuvo firme, aunque nervioso. Entonces bajó Heidi por la escalera con buen ánimo y le dirigió una gran sonrisa a Pedro.
-Nos vamos?
-Sí, vámonos.-dijo Pedro apartando la mirada del abuelo
-Hasta mañana, abuelito!
-Hasta mañana, Heidi-miró a Pedro de reojo-y cuídate en mi corta ausencia-remarcó “corta” de una manera terminante.
-No te preocupes, lo haré-y le plantó un beso de nieta.
Pedro ya la estaba esperando en la puerta, y cuando Heidi la atravesó, acompañó su salida poniendo la mano en la cintura de Heidi mientras miraba al abuelo de manera burlona. El abuelo le dirigió una mirada fulminante y cerró la puerta.
martes, 3 de agosto de 2010
La pérdida del alma.
Mi definición de perder el alma no tiene nada que ver con los malos hábitos ni con haber hecho un trato con el Diablo ni con morirse.Para mí perder el alma significa perder todo deseo,toda ilusión,toda fuerza de vida.
Hoy casi pierdo parte de la mía.El proyecto que tanto nos ha costado llevar a cabo a mi prima y a mí ha quedado en papel mojado.De la quedada que habíamos preparado hoy,esperábamos un par de personas por lo menos,ya que sabemos que son malas fechas para proyectos que requieren constancia,pero hete aquí que no ha venido nadie.
Nadie.
Estábamos mi prima y yo mano a mano,totalmente desmoralizadas con el asunto,habíamos volcado nuestra ilusión y nuestras ganas.Dijimos que la quedada buena sería en Septiembre,pero encontrándonos este panorama en Agosto,se nos ha caído el alma a los pies.Por eso casi pierdo parte del alma,al menos la parte que tenía reservada para teatro (no es un suceso lo suficientemente trágico como para perderla por entero),pero me queda el consuelo de que en Septiembre las cosas cambiarán.
Como decía,la pérdida del alma puede darse por varios motivos,a veces sentimentales,a veces de uno mismo.Cuando sientes que te hace respirar mejor el humo de un cigarrillo que el aire,cuando te das cuenta de que tu ética y moral queda obsoleta,cuando miras al vacío porque no hay otra cosa mejor y cuando ya no sientes nada de nada: ni amor,ni tristeza,ni alegría,ni furia,ni miedo...sino que estás totalmente vacío,entonces es que has perdido el alma.
Hay gente que ya no la recupera nunca,otros que les cuesta años,pero no es fácil volver a recuperar tu alma.Tienes que reconstruirte de nuevo tu ética y moral y tener una nueva perspectiva de lo que tienes y lo que no.Para mí,para una persona,perder el alma es lo peor que puede pasarte.Por eso,aunque esteis en lo peor de peor,aunque no os quede nada,aunque penseis que todo se ha acabado,aferraros a algo,a lo que sea,por muy efímero que sea.Pero no cometais el horror de no sentir absolutamente nada,porque entonces no tendreis razón para vivir.
Hoy casi pierdo parte de la mía.El proyecto que tanto nos ha costado llevar a cabo a mi prima y a mí ha quedado en papel mojado.De la quedada que habíamos preparado hoy,esperábamos un par de personas por lo menos,ya que sabemos que son malas fechas para proyectos que requieren constancia,pero hete aquí que no ha venido nadie.
Nadie.
Estábamos mi prima y yo mano a mano,totalmente desmoralizadas con el asunto,habíamos volcado nuestra ilusión y nuestras ganas.Dijimos que la quedada buena sería en Septiembre,pero encontrándonos este panorama en Agosto,se nos ha caído el alma a los pies.Por eso casi pierdo parte del alma,al menos la parte que tenía reservada para teatro (no es un suceso lo suficientemente trágico como para perderla por entero),pero me queda el consuelo de que en Septiembre las cosas cambiarán.
Como decía,la pérdida del alma puede darse por varios motivos,a veces sentimentales,a veces de uno mismo.Cuando sientes que te hace respirar mejor el humo de un cigarrillo que el aire,cuando te das cuenta de que tu ética y moral queda obsoleta,cuando miras al vacío porque no hay otra cosa mejor y cuando ya no sientes nada de nada: ni amor,ni tristeza,ni alegría,ni furia,ni miedo...sino que estás totalmente vacío,entonces es que has perdido el alma.
Hay gente que ya no la recupera nunca,otros que les cuesta años,pero no es fácil volver a recuperar tu alma.Tienes que reconstruirte de nuevo tu ética y moral y tener una nueva perspectiva de lo que tienes y lo que no.Para mí,para una persona,perder el alma es lo peor que puede pasarte.Por eso,aunque esteis en lo peor de peor,aunque no os quede nada,aunque penseis que todo se ha acabado,aferraros a algo,a lo que sea,por muy efímero que sea.Pero no cometais el horror de no sentir absolutamente nada,porque entonces no tendreis razón para vivir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)