Estoy acojonada. Visiblemente acojonada. Y no,no me da miedo decirlo,porque si no lo dices eres una cobarde.
El hecho de que tus compañeros de...¿equipo? te vean como una cabezona y una sacadinero no es muy alentador. Lo primero es cierto, lo reconozco,tengo un orgullo que puede con casi todo y muchas veces debería desecharlo,aunque para mí eso es tremendamente difícil.Lo segundo...me hace replantearme si realmente me lo estoy creyendo mucho o estoy valorando mi trabajo por encima de su valor real.
Mis compañeros creen que no somos nadie para cobrar entrada por nuestro trabajo,pero yo me replanteo "ES un trabajo,invertimos tiempo y dinero,lo justo sería buscar la forma de cubrir gastos".Bueno,pues soy la única que piensa así.Y de nuevo volvemos a lo de "¿mi esfuerzo y el de mis compañeros entonces no vale nada porque no somos nadie?" Me siento impotente con esa pregunta.Todos los que estamos en ello lo hacemos por amor al arte, ¿pero de verdad que nuestro trabajo no vale nada? Esto es algo con lo que seguramente no estaré de acuerdo nunca,porque considero que el esfuerzo se debe recompensar y que el dinero no sale de debajo de las piedras.
Pero, sí. Cobraremos la voluntad. ¿Por qué? Porque entre todos lo han querido así por unanimidad y mayoría,y no hay más. Se lo debo, lo hacen porque quieren y están invirtiendo tiempo y dinero en ello como yo.Y porque no me gusta ser una completa autoritaria, todo hay que decirlo, por muy mandona que sea.
Estoy acojonada.Visiblemente acojonada.Porque es la primera vez que voy a tragarme mi orgullo en algo importante,porque siempre me ha podido más una buena amistad que el orgullo propio.Porque confío en ellos y en sus decisiones.Porque sin ellos no sería posible.Porque les quiero mucho.
Pero eso no quiere decir que no imponga unas condiciones... 8D