Un desastre indecible
y la hormiguita se fue descalza
a oír lo murmullos que se decían debajo del agua
dos peces de colores con colas largas y vaporosas.
Un alga rosa
que bien podía ser verde
pero la llamaban azul
y la nombraban en vano.
¡Qué pequeñita!
Y la arena se remueve alrededor sin oírla.
¡Pobrecita!
Pero los elefantes se irán de paseo y le dirán que es naranja
y se alegrará ¡mucho!