No os acostumbréis... patatas (casi lloro de la emoción al escribir "patatas"...), este blog sigue cerrado, pero podéis ver las cosas que digo ahora en:
elcajondesastredeninfapinfa.wordpress.com
Sé que os gustará =)
OS QUIERO MUCHO PATATAS MÍAS, SIEMPRE VUESTRA.
jueves, 24 de julio de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
Cerrado por defunción.
Patatas, es la hora.
Después de darle muchas vueltas, este blog ya no da para más. Ha llegado la hora de su clausura después de tantos años juntos.
Y no creais que no me da pena, pero dada la mengua de su uso, hay que saber tomar decisiones.
En fin, ha cumplido su cometido esta Patata Frita Abandonada. Puede que nos volvamos a ver, pero ya nunca será como antes.
Más que nada porque he decidido que nada de relatos originales, sólo caben las grilladas y los fanfics.
Hasta pronto.
Después de darle muchas vueltas, este blog ya no da para más. Ha llegado la hora de su clausura después de tantos años juntos.
Y no creais que no me da pena, pero dada la mengua de su uso, hay que saber tomar decisiones.
En fin, ha cumplido su cometido esta Patata Frita Abandonada. Puede que nos volvamos a ver, pero ya nunca será como antes.
Más que nada porque he decidido que nada de relatos originales, sólo caben las grilladas y los fanfics.
Hasta pronto.
domingo, 23 de febrero de 2014
Batalla Personal, Guerra de Todos, Solución de Ninguno.
Recuerdo que todo fue muy
rápido y sin querer, apenas me dio tiempo a darme cuenta de lo que pasaba hasta
que fue irremediable.
“Si te pone cachonda
y tierna al mismo tiempo, lo siento, se te ha ido de las manos.”
Es una frase que he
leído hace poco y se ajusta perfectamente a la historia anterior y a la
situación actual. No sé cuantas veces más tendré que caer en esto, pero lo
cierto es que no me importa. Es lo que llamarían un amor platónico, un amor
imposible; sin embargo, todos lo que hablan de esto tienen un pequeño
porcentaje que indica lo contrario: tristemente, yo no tengo ese porcentaje.
No sé si es una
defensa contra mí misma o es que realmente es esto lo que me pasa. Me he
obligado a ser una persona estable cuando no lo soy, y tras varios años, todavía
no sé si estoy haciendo bien o estoy haciendo mal, ni si va a funcionar o si no
va a funcionar.
Todavía espero
mendigarle besos, a estas alturas. Vergüenza me tendría que dar y, sin embargo,
nada, parece que no aprendo. Aunque no sé si la excusa es él o son todos los
demás. Y W. en medio de mi batalla personal, esa que sólo yo puedo y debo solucionar, aunque le afecte de soslayo.
No sé hablar de cosas
serias mucho rato, nunca he sabido, la ironía está a la orden del día.
Si yo estoy y él no
está, le echo de menos. Pero si la que no está soy yo, entonces no hay ningún
problema. ¿Estoy en medio de un proceso de olvido? Muy largo me parece para una
actividad de 5 meses, casi medio año. Cuando estuve enganchada los 10 meses, el
proceso de olvido fue rapidito.
¿Me pilló W. en
mitad de otro proceso o llegó justo a tiempo? Creo que necesitaba más tiempo de
paz para poder meterme en otra guerra. Al empezar la carrera se me abrieron
demasiados frentes, y he ganado todas las batallas, pero la guerra ahí sigue.
Parece una guerra de desgaste.
¿Estoy llevando una
carga innecesaria? Tiempo. Es lo que necesité en su día tan fervientemente y
que necesito ahora de manera más calmada. Pero no dispongo de él, es todo o
nada, lo dejó bien claro, no hay medias tintas.
No sé si es él o son
los otros, no sé si soy yo o son las circunstancias, a veces me da la impresión
de que llevo una doble vida. Una en la que todo es estable y seguro, feliz y
monótono, lleno de amor con sus pequeñas cosas tiernas; luego está la de las
depresiones, las malas decisiones, la espera de los besos, las fiestas sin
reglas ni normas, las cañas con los amigos, las críticas de teatro, las bromas
diarias, los cruces de miradas en los pasillos, la lucha constante por la
mejora en escena. Él. El otro. El que nunca será. La representación de la
pasión más irrefrenable y la miseria más absoluta. Y por otra parte, la
representación de la familia, la paz y el calor del hogar.
Es la eterna guerra
del agua y el aceite, que nunca van a juntarse aunque compartan el mismo
recipiente.
Es Laura Gallego
García contando la historia del dragón, el shek y el unicornio. Un dragón
simpático, honorable, de moral intachable, calor humano, que ofrece seguridad y
prosperidad; //
Tiene gracia, he
dejado de hacer esta purga por levantarme y echarle una mano con su trabajo de
escritura. Si no me hace falta usar la ironía, funciona sola.
// el shek es frío,
calculador, seductor, pasional, impaciente, orgulloso… y el pobre unicornio en
medio, sin saber a qué atender, entre el dragón y el shek, y sin poder dejar de
querer a ninguno porque son los extremos de una misma línea. Son los dos
complementos esenciales de su existencia.
Nunca llegué a
terminar de leer la trilogía, por lo que para mí nunca se llegó a resolver
dicho conflicto. Quizá fue una señal, un anticipo de algo mayor. Todos los
detalles de nuestra vida nos avisan de acontecimientos importantes, están ahí
para ser leídos y obrar en consecuencia. ¿Pero cómo se obra en consecuencia?
Parece la vida de un héroe trágico, con advertencia de oráculos y hamartías.
A veces intento
pensar como hubiera sido si hubiera resultado, pero no me sale. Ni siquiera la
imaginación de la que dispongo puede hacerlo realidad, porque es un hecho
totalmente alejado de la realidad e imposible. Es lo que he dicho antes, no hay
porcentaje, no hay margen de error. Hubiera salido mal, hubiera sido una
locura, una tontería. ¿Entonces por qué se me sigue llevando de vez en cuando? Quizá por eso es
un amor platónico. Espero que no me dure toda la vida.
Pero me enorgullezco
de llevarlo con esta cabeza tan fría, y he de decir que ya no tengo dudas, a pesar del riesgo de que se me apague el
corazón con tanto trote.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)